PAPELES PARA QUEMAR

"Papeles para Quemar" es la respuesta lógica en alguien tan prolijo como yo a una realidad de las redes sociales en la que los caracteres se miden al milímetro, aquí puedo dejar escapar toda mi palabrería y mis inquietudes.
Las dos imágenes de los "Caprichos" de Goya que encabezan ambas columnas laterales identifican las intenciones de El que escribe en estas páginas, que están destinadas a arder por el paso del tiempo y por la crítica de quienes deseen participar.
Pues mi existencia se resume en el adagio machadiano: "Vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas".
Este es un espacio abierto a la reflexión, a la creatividad y a la crítica, sobre todo a la crítica, porque sin ella esta área de comunicación carece de sentido.
Vengo de una tradición que sublima la crítica a los lugares más importantes, suelo ser punzante y espero ser punzado, así cumpliré mi objetivo: aprender.

martes, 14 de marzo de 2017

Una mijica de poesía o literatura al día

"-¿Te sientes mal? -le preguntó. 
Remedios, la bella, que tenía agarrada la sábana por el otro extremo, hizo una sonrisa de lástima.
-Al contrario -dijo-, nunca me he sentido mejor. Acabó de decirlo, cuando Fernanda sintió que un delicado viento de luz le arrancó las sábanas de las manos y las desplegó en toda su amplitud. Amaranta sintió un temblor misterioso en los encajes de sus pollerinas y trató de agarrarse de la sábana para no caer, en el instante en que Remedios, la bella, empezaba a elevarse. Úrsula, ya casi ciega, fue la única que tuvo serenidad para identificar la naturaleza de aquel viento irreparable, y dejó las sábanas a merced de la luz, viendo a Remedios, la bella, que le decía adiós con la mano, entre el deslumbrante aleteo de las sábanas que subían con ella, que abandonaban con ella el aire de los escarabajos y las dalias, y pasaban con ella a través del aire donde terminaban las cuatro de la tarde, y se perdieron con ella para siempre en los altos aires donde no podían alcanzarla ni los más altos pájaros de la memoria.
Los forasteros, por supuesto, pensaron que Remedios, la bella, había sucumbido por fin a su irrevocable destino de abeja reina, y que su familia trataba de salvar la honra con la patraña de la levitación. Fernanda, mordida por la envidia, terminó por aceptar el prodigio, y durante mucho tiempo siguió rogando a Dios que le devolviera las sábanas."

(Gabriel García Márquez)

lunes, 13 de marzo de 2017

Una mijica de poesía o literatura al día.
Casida de la Muchacha Dorada

La muchacha dorada 
se bañaba en el agua 
y el agua se doraba. 

Las algas y las ramas 
en sombra la asombraban 
y el ruiseñor cantaba 
por la muchacha blanca. 

Vino la noche clara, 
turbia de plata mata, 
con peladas montañas 
bajo la brisa parda. 

La muchacha mojada 
era blanca en el agua, 
y el agua, llamarada. 

Vino el alba sin mancha, 
con mil caras de vaca, 
yerta y amortajada 
con heladas guirnaldas. 

La muchacha de lágrimas 
se bañaba entre llamas, 
y el ruiseñor lloraba 
con las alas quemadas. 

La muchacha dorada 
era una blanca garza 
y el agua la doraba.
Federico Garcia Lorca

lunes, 6 de marzo de 2017

Una mijica de poesía o literatura al día:

¡Una mujer! ¿Es acaso 
blanca silfa solitaria, 
que entre el rayo de la luna
tal vez misteriosa vaga? 

Blanco es su vestido, ondea 
suelto el cabello a la espalda. 
Hoja tras hoja las flores 
que lleva en su mano, arranca. 

Es su paso incierto y tardo, 
inquietas son sus miradas, 
mágico ensueño parece 
que halaga engañoso el alma. 

Ora, vedla, mira al cielo, 
ora suspira, y se para: 
una lágrima sus ojos brotan acaso y abrasa

 su mejilla; es una ola 
del mar que en fiera borrasca 
el viento de las pasiones 
ha alborotado en su alma. 

Tal vez se sienta, tal vez 
azorada se levanta; 
el jardín recorre ansiosa, 
tal vez a escuchar se para. 

Es el susurro del viento
 es el murmullo del agua, 
no es su voz, no es el sonido 
melancólico del arpa. 

  Son ilusiones que fueron: 
Recuerdos ¡ay! que te engañan, 
sombras del bien que pasó...
Ya te olvidó el que tú amas. 

(José de Espronceda)

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Y L@S MI@S DÓNDE?
(TRAGICOMEDIA DE PRONOMBRES EN TRES ACTOS)

I º Acto

Sube el telón
En el centro del escenario el Personaje 2, un foco de luz sobre él. El resto a oscuras.
Entre tinieblas entra el Personaje 1.

                  Personaje 1: Tú, l@s otr@s y Yo.

Sale el Personaje 1. Se apagan las luces que dan sensación de niebla. Queda solo iluminado por el foco el Personaje 2 en el centro del escenario.
Cae el telón.

II º Acto

Sube telón
En el centro del escenario el Personaje 2, un foco de luz sobre él, el resto a oscuras.
Entre tinieblas entran l@s Personajes 3

          
          Personaje 2: L@s mí@s  y soy su Tú.
      Personajes 3: Nos, l@s tuy@s y Tú has de ser Yo.


Salen l@s Personajes 3. Se apagan las luces que dan sensación de niebla. Queda solo iluminado por el foco el Personaje 2 en el centro del escenario. 
Cae el telón.

III º Acto

En el centro del escenario el Personaje 2, un foco de luz sobre él. El resto a oscuras.
Entre tinieblas entra el Personaje 1

          Personaje 1: Tú, l@s otr@s y Yo.
      Personajes 2: Soy tu Tú y l@s mi@s.
      Personaje 1: Tú, l@s otr@s y Yo.
      Personaje 2: Soy tu Tú. ¿Y l@s mi@s dónde?      Personaje 1: Tú, l@s otr@s y Yo.

Sale el Personaje 1. Se apagan las luces de niebla.
Queda solo en el centro iluminado por el foco el Personaje 2

Personaje 2: ¿Y l@s mi@s dónde?

Cae el telón.

FIN
(El que escribe, diciembre, 2016)

lunes, 16 de noviembre de 2015

Una mijica de poesía o literatura al día:

"Si con ánimo valiente al Hades descendiera
donde   aún ningún mortal jamás te encontró
y si con el vuelo del plumaje atrevido me lanzara

hacia las alturas del Orión, también allá te hallaría."
(Hördelin)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Una mijica de poesía o literatura al día:
"La belleza es Verdad, la Verdad – Belleza, esto es todo
lo que sabemos de la tierra y todo lo que necesitamos saber."
(John Keats)

viernes, 9 de octubre de 2015

Una mijica de poesía o literatura al día:

“El alma que no obtuvo en vida derecho
divino, tampoco abajo descansa en el Orco;
pero i un día alcanzó lo sagrado, aquello
es cara a mi corazón, el poema,
bien venido entonces, oh silencio de las sombras.
Contento estar, aunque mi lira
allí no me acompañe; por una vez
habré vivido como un dios, y más no hace falta.
(FRIEDERICH HÖRDELIN)