PAPELES PARA QUEMAR

"Papeles para Quemar" es la respuesta lógica en alguien tan prolijo como yo a una realidad de las redes sociales en la que los caracteres se miden al milímetro, aquí puedo dejar escapar toda mi palabrería y mis inquietudes.
Las dos imágenes de los "Caprichos" de Goya que encabezan ambas columnas laterales identifican las intenciones de El que escribe en estas páginas, que están destinadas a arder por el paso del tiempo y por la crítica de quienes deseen participar.
Pues mi existencia se resume en el adagio machadiano: "Vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas".
Este es un espacio abierto a la reflexión, a la creatividad y a la crítica, sobre todo a la crítica, porque sin ella esta área de comunicación carece de sentido.
Vengo de una tradición que sublima la crítica a los lugares más importantes, suelo ser punzante y espero ser punzado, así cumpliré mi objetivo: aprender.

jueves, 10 de agosto de 2017

Una mijica de poesía o literatura al día:

"- ¿Por qué le llamas Florisel?

 Ella dijo, con una alegre risa:
 -Florisel es el paje de quien se enamora cierta princesa inconsolable en un cuento.
 - ¿Un cuento de quién?
 - Los cuentos nunca son de nadie."



(Ramón María del Valle Inclán, 1902)

miércoles, 9 de agosto de 2017

CARICIAS QUE ESPERAN UNA NUEVA PRIMAVERA

Hasta mi lecho la raptaron unos brazos frágiles, clamando ayuda ante una segura caída, pero cuando la depositaron lo convirtió en un prado multicolor.

Llego a mi lecho pidiendo permiso en voz baja, con la timidez de una flor que se abre por primera vez en una nueva primavera a una abeja o a un colibrí.

Llego a mi lecho y susurró una infancia de danzarina escolar, de vuelos y placetas en casco antiguo, de cuestas y felicidad.

Llego a mi lecho con los pétalos de una noche en soledad y en un «me quiere» y un «no me quiere» desnudé su piel para que se fundiera con mía.

Llego a mi lecho y lo llenó de palabras, suspiros y cerezas. Sin prisa, con todos los miedos de la adolescencia perdida, pero con toda la confianza de quien ha vivido el desengaño y de quien ha amado sin condición.

Llego a mi lecho emancipada y descubrí una geografía elegante que rebosa vida, en la cual cada monte cada valle exhala fuerza y vigor. Y se llaman libertad.

Llego a mi lecho reclamando caricias y llenando cada sorpresa de alegría.

Dejó mi lecho y la vi con la cadencia perfecta de una bailarina de bachata cruzar las habitaciones, sus braguitas de raso robaron mi alma y me dejaron desnudo, sin psique.

Vuelvo a mi lecho y no me encuentro sin la flor que ha robado mis sentidos.
Desde mi lecho sólo puedo hacerle una proposición formal de andante caballero del XIX, trasnochado, vetusto, bohemio en bosques llenos de sombras bajo la luz de la luna.

Cuando en tu lecho enraíza una flor y tienes en el desenfreno la ternura de acariciarla únicamente puedes sentir su néctar cuando vuelves a ese prado aunque sea en soledad.


A mi lecho no sé si volverá la primavera, pero mi alma está tatuada de flores.



(El que escribe, 2017)

viernes, 28 de julio de 2017

Una mijica de poesía o literatura al día

Un hombre 
alegre
es uno más
en el coro
de hombres
alegres

un hombre
triste
no se parece
a ningún otro
hombre
triste

(Mario Benedetti)

lunes, 24 de julio de 2017

SILENCIO, ANTE EL GRITO DE LA NOCHE


“No despiertes a la serpiente, no sea que
Ignore cuál es el camino a seguir;
¡Deja que se deslice la que aún duerme 
Sumida en la honda hierba de los prados!
Ni una abeja la oirá arrastrarse,
Ni abrirá los ojos una efímera
Soliviantada en la cuna de su flor,
Ni la luz de las estrellas mientras resbala
Entre la hierba con silencioso impulso.”
P – B Shelley


Silencio, que nadie despierte al sueño.
Silencio, que esa luz no la roce ni siquiera mi aliento y la apague.
Silencio, que esas cuerdas de guitarra no sean tañidas ni por Orfeo.
Silencio, que la noche lo cubra todo.
Silencio, que el amor duerme.
Silencio, que su cuerpo de mujer es una promesa.
Silencio, que la vida sueña para estallar mañana.
Silencio, que sus senos desnudos abrazan un rosal.
Silencio, que su culo es la envidia de Afrodita en la madrugada.
Silencio, que nadie despierte a la dama de la noche.
Silencio, que las zapatillas de baile esperan al pie de su cama a la primavera para llenarla de color.
Silencio, que ni Botticelli pueda pintarla.
Silencio, que Goya no descubra a esta maja.
Silencio, que duerme la libertad.
Silencio, que su desnudez anuncia la revolución anhelada.

(El que escribe)

viernes, 21 de julio de 2017

SALTA
Ahora ya sé, por que está
la noche agujereada,
¿estrellas? , ¿luceros? ¡ No !
es mi perro que cuando anda,
con la muleta va haciendo,
agujeritos de plata ...”
(Manuel Benitez Carrasco)


Salta de estrella en estrella, sin posar sus zapaticas nunca en los planetas.
Salta dibujando constelaciones de plata y violetas.
Salta y su tutú traza en el firmamento una Vía Láctea de gasa y encaje
Salta dibujando árboles de vida y caricias de seda.
Salta por las palabras honestas y desnudas de juicios
Salta por las ondas de voz sin precauciones ni disfraces.
Salta alada por la piel de los astros y los asteroides condenados a desaparecer.
Salta y no sé si puedo ser apoyo, aire entre zancada o calor en su puntera.
Salta y mi pánico se acrecienta,
Salta y mis dedos menguan.
Salta y su miedo me evita y huye de mis ojos
Salta y me escondo tras Venus para que con sus zapatillas encienda la noche de 
[su pelo
Salta y estallan mis neuronas en una supernova.

Salta y me ciega con cada sol que se enciende en tu alma.

(El que escribe)

sábado, 3 de junio de 2017

Aforismos
UN HOMBRE ANTE UN DIOS

¡Señor! Dicen que el tiempo lo cura todo,
recétame una mijica, ando enfermo.
Una mijica de poesía o literatura al día

"DIRECTOR. (Frío y pulsando las cuerdas) Gonzalo, te he de escupir mucho. Quiero escupirte y romperte el frac con unas tijeras. Dame seda y aguja. Quiero bordar. No me gustan los tatuajes, pero te quier bordar con seda.
[...] 
DIRECTOR. Te bordaré sobre la carne y me gustará verte dormir en el tejado. ¿Cuánto dinero tienes en el bolsillo? Quémalo. (EL HOMBRE 1. enciende un fósforo y quema los billetes.) Nunca veo bien cómo desaparecen los dibujos en la llama. ¿No tienes  más dinero? ¡Qué pobre eres, Gonzalo! ¿Y mi lápiz para los labios? ¿No tienes carmín? Es un fastidio."
(Federico García Lorca, 1930)