PAPELES PARA QUEMAR

"Papeles para Quemar" es la respuesta lógica en alguien tan prolijo como yo a una realidad de las redes sociales en la que los caracteres se miden al milímetro, aquí puedo dejar escapar toda mi palabrería y mis inquietudes.
Las dos imágenes de los "Caprichos" de Goya que encabezan ambas columnas laterales identifican las intenciones de El que escribe en estas páginas, que están destinadas a arder por el paso del tiempo y por la crítica de quienes deseen participar.
Pues mi existencia se resume en el adagio machadiano: "Vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas".
Este es un espacio abierto a la reflexión, a la creatividad y a la crítica, sobre todo a la crítica, porque sin ella esta área de comunicación carece de sentido.
Vengo de una tradición que sublima la crítica a los lugares más importantes, suelo ser punzante y espero ser punzado, así cumpliré mi objetivo: aprender.

jueves, 26 de julio de 2012


Serie de Collages "Homenaje a Renau": 
"¿Maternidad y paternidad o (re) producción? "

jueves, 19 de julio de 2012


 Serie de Collages "Homenaje a Renau": 
"No fue un sueño. Es posible"
(18 de julio de 2012).

lunes, 16 de julio de 2012



                                                         Serie de Collages "Homenaje a Renau":
                                         
                                                              "Especulación Dialéctica"

viernes, 29 de junio de 2012


Serie de Collages "Homenaje a Renau":
"¡Austeridad! Amén.
(Ciencia Económica en el Capitalismo Popular)".


Serie de Collages "Homenaje a Renau":
"Cómo ser Margaret Thatcher.
(Ética y estética del Capitalismo Popular)."

viernes, 22 de junio de 2012


Serie de Collages "Homenaje a Renau":
""El Mercader de Venecia" 
(Ética y Estética del Capitalismo Popular)."

martes, 19 de junio de 2012

Una mijica de poesía o literatura al día:


"[...]
Sucede en general que el mundo cambia, no demasiado rápido a menudo,
que un día
es extraño sentirse detenido
con demasiadas cosas escritas en la piel
y uno se encuentra en medio de todo cuanto era,
desconcertado y torpe,
sacrificando incluso la nostalgia.
[...]
Para nosotros
                         (los sentimentales
de una generación que siempre ha vuelto
que ha regresado siempre hacia estas calles
pisando la dudosa luz del día,
con un instinto helado
por los ojos)


es difícil sentirse pasajeros
de este extraño rimado de Ciudad."
                                                             (Luis García Montero, 1979 -1981).